'Camps'

July 7, 2019

Marlene Steuber

Ahora en vacaciones hay opciones de campamentos para los hijos que se ven increíbles. Programas con diferentes enfoques como: arte, espiritualidad, ejercicios y juegos. Y me pongo a pensar, ¿por qué la escuela no puede ser más como un campamento?

Los camps: empiezan más tarde, no usan uniforme, son al aire libre, tienen un horario más flexible, menos estructura, hay más oportunidad para interactuar en el grupo y con las guías, las actividades son creativas y diferentes, hay tiempo para correr, jugar, hacer yoga, cocinar, inventar… y en todo este proceso igual hay aprendizaje y desarrollo de destrezas importantes.

¿Por qué seguimos pensando que para aprender hay que estar adentro de 4 paredes, sentados, completando actividades que no son de interés para los alumnos? ¿Qué les transmitimos con este enfoque y para qué mundo los estamos preparando?

Una manera de comprobar esta idea es preguntarles a los hijos: “¿Cómo les fue hoy?” … después de un camp y después de un día en la escuela.  Estoy segura de que las respuestas serían muy diferentes.

Un diferencia importante es la oportunidad que tienen de escoger un camp dependiendo de lo que les interesa. Por ejemplo, si les gusta jugar básquet, escogen un camp de básquet. O si les gusta la naturaleza, escogen un camp que sea en la montaña. El poder escoger que hacen con su tiempo es muy significativo.

Y si a esta nueva estructura de aprendizaje, le agregamos educación del corazón, como dice el Dalai Lama, sería una propuesta aun mejor.

“My wish is that, one day, formal education will pay attention to the education of the heart, teaching love, compassion, justice, forgiveness, mindfulness, tolerance and peace. This education is necessary, from kindergarten to secondary schools and universities. I mean social, emotional and ethical learning. We need a worldwide initiative for educating heart and mind in this modern age.” Dalai Lama, 2017

¿Qué estamos esperando para cambiar nuestras propuestas educativas?