La máscara de oxígeno

May 30, 2019

Marlene Steuber

A veces podemos encontrar la sabiduría más acertada en frases y eventos cotidianos. Una de mis favoritas es parte de las indicaciones en caso de emergencia antes de despegar en el avión.


“Si está viajando con niños, póngase la máscara de oxígeno primero antes de ayudar a los menores”.


Una simple instrucción, una enseñanza para la vida: tengo que estar bien para poder ayudar a los demás.


Esta semana estuve pensando en esto mientras me hacían una terapia en el hombro. Hace dos meses me lastimé el hombro y hasta esta semana me fui a revisar. Si esto hubiera pasado con alguno de mis hijos, seguro el mismo día hubiéramos ido al ortopeda, radiografías, etc. Pero en típico rol de ‘mama’, lo dejé pasar porque estaba muy ocupada atendiendo todo lo demás en mi vida.


¿Por que será que sentimos que tenemos que cuidar a todos menos nosotros?


Al empezar un proceso de Parent Coaching, muchos se sorprenden de que empezamos con revisar como esta el ‘self-care’; ya que entre mejor estoy yo como persona, mejor mamá puedo ser para mis hijos.


Encontrar un balance entre estar uno bien y atender las necesidades de la familia puede ser un reto que enfrentamos constantemente. Como dicen, todos los extremos son malos: no podemos atender solo nuestras necesidades y no las de los hijos…ni atender solo las necesidades de los hijos y no las personales.

Una manera interesante de verlo es que somos los modelos más cercanos que tienen nuestros hijos sobre como llevar la vida. Si como sano, lo más seguro es que ellos comerán sano. Si hago ejercicios, seguro ellos también. Si paso pegada al celular, verán que esto es lo importante. Si no dedico ratos a la espiritualidad, al descanso, a ser creativa, probablemente ellos tampoco lo harán.

Según Richardson, autora de varios libros, hay 7 estrategias para cuidarnos:

  1. Ponerse en la parte superior de la lista de cosas por hacer.
  2. Tener prioridades claras y dedicarles tiempo.
  3. Identificar que nos está drenando energía.
  4. Invertir en salud financiera.
  5. Identificar formas alternas de adquirir energía (ejercicio, alimentación)
  6. Tener una comunidad de apoyo (familiares o amigos).
  7. Honrar nuestro bienestar espiritual.


Dedicarnos un tiempo para ver como estamos es de beneficio para nosotros, y para nuestra familias también.