Sobre el amor

February 15, 2020

Marlene Steuber

No tenía planeado escribir .. pero como ayer pasamos rodeados de mensajes, posts y chats de Valentine's Day, es casi imposible no pensar en el amor.

Soy TAN afortunada de haber conocido el amor de diferentes maneras.

Crecí en una familia que siempre me ha brindado amor incondicional, no piden nada de mí y me quieren tal como soy. Lo que necesito siempre están ahí y son a los que llamo diariamente y participo de mi vida.

La primera vez que estuve lejos de mi familia fue cuando me fui a estudiar a Washinton, DC. Me acuerdo la primera noche en el dorm solita, pensar que estaba haciendo ahí y como lo iba a lograr. Empezaron las clases, hice amigas y al mes de estar ahí conocí al amor de vida.

A la semana siguiente, me invitó a salir y desde entonces compartimos nuestros días y nuestras vidas. Después de 24 años, todavía...
me manda flores (sabe que los lirios naranjas son mis favoritos),
me guarda el fondo de chocolate del _Crunchy_,
me quita los anteojos cuando me duermo (aunque todas las veces le peleo y le digo que no estoy dormida),
me da pelota en TODO lo que se me ocurre (desde oir podcasts, jugar golf, comer saludable, acupuntura),
me lleva a todos los lugares que digo que quiero conocer (ya empecé a cuidarme en lo que digo),
me hace reir,
le pone gasolina a mi carro,
busca a los hijos tarde cuando me quedo dormida
... si tuviera que volver a escoger con quien casarme, lo escogería todas las veces.

Pero lo más lindo que compartimos son nuestros hijos. Un amor indescriptible; tener un pedacito de mi corazón caminando por ahí es de las oportunidades más impactantes de mi vida. El amor por los hijos nos cambia, transforma, nos hace querer ser mejores, dar sin límites sin esperar nada a cambio...

Un amor TAN grande que estoy feliz de oir a mi hijo hablar con ilusión de estudiar afuera (aunque no se como voy lo voy a lograr) y que estoy apuntada a ir a un crucero con mi hija (aunque no es mi idea de una vacación) ... cosas que personalmente no me hacen feliz, pero de compartir en la felicidad de ellos es suficiente.