XXX

October 1, 2021

Marlene Steuber

Aunque les sorprenda el título, los invito a seguir leyendo.

¿Les ha pasado que van manejando, ven el rótulo gigante de Sex Shop y tratan de ignorarlo, esperando que sus hijos no les pregunten nada? ¿O que están viendo algo, sale una escena y reaccionan con "Tápense los ojos!" Seguro todos hemos tenido experiencias parecidas.

Aunque nos cueste hablar del tema, la realidad es que nuestros hijos están expuestos a TODO al tener acceso a pantallas e internet.

Escuché a un experto decir "Ver pornografīa cambia la estructura de un cerebro en desarrollo, crecen desproporcionadamente unas área más que otras." Y esa afirmación me impactó.

Desde que empezó la pandemia, me preocupa pensar en los efectos del uso prolongado de pantallas, y de la mano de esta exposición desmedida va el acceso a pornografía. Se habla hasta del término, "Porndemic" por los estudios preliminares sobre el aumento en el uso de pornografía durante la pandemia. Se perfila que los efectos de esta crisis mundial sobre la juventud, en vez de ser por Covid-19, van a ser por una crisis de salud mental.

Marilyn Evans, directora de Parents Aware, lanzó esta iniciativa en 2016 con el objetivo de educar y ayudar a los padres a tener conversaciones abiertas y honestas sobre relaciones, sexo y pornografía. En una entrevista reciente, compartió unas ideas interesantes:

Mitos en cuanto a pornografía y nuestros hijos:
MITO mi hijo no siente curiosidad por estas cosas.
REALIDAD nuestros cerebros están biológicamente programados para interesarse en el sexo, es natural ser curioso y ahora tienen acceso en sus pantallas.
MITO hablar de sexo y pornografía los hacen más curiosos.
REALIDAD la verdad es que la disponibilidad es lo que hace a los niños mirar.
MITO no buscan pornografía para informarse
REALIDAD los niños están buscando información sobre cómo comportarse en una relación sexual y las niñas están buscando ver qué expectativas hay de ellas en sus relaciones románticas; sin saber que la pornografía no representa ninguna relación sexual sana.

¿Si no puedo controlar lo que está disponible, qué puedo controlar?
1. Limitar el acceso a las pantallas, especialmente teniendo una hora establecida para sacar las pantallas de los cuartos en las noches.
2. Estar dispuesto a tener esas conversaciones incómodas, a crear los espacios, aprovechar los "teachable moments." Si no sabemos como contestar algo, es completamente válido decirles que vamos a averiguar para retomar la conversación después.

Otros TIPS:
- Desde la edad preescolar se puede hablar con ellos de las partes privadas (las que cubren el vestido de baño) y la importancia de cuidarlas.
- A medida que van creciendo, es importante incorporar en las conversaciones los valores familiares (respeto, amor, integridad, cómo se tratan papi y mami, los abuelos, los tíos, etc) Los valores familiares se enseñan, no son heredados genéticamente.
- Hacer muchas preguntas y no tantas charlas largas

Ser papá y mamá nos da la oportunidad maravillosa de seguir aprendiendo algo nuevo todos los días.